Nuestra voz nos permite comunicarnos. Nos permite comunicar nuestras ideas, y sembrar ideas en la mente de los demás. Es un reflejo de lo que somos, y, a través de ese reflejo, podemos influir en los demás, inspirarlos, o dirigirlos.

Nuestra voz, nuestra forma de hablar, transmite mucho más que el simple significado de las palabras que estás pronunciando. Revela información vital sobre la clase de hombre que eres, tu estado de ánimo, tu manera de ver el mundo. Si hablas demasiado bajo, por ejemplo, evitarás que los demas puedan escucharte, y eso transmite ademas que no estás acostumbrado a que los demas te escuchen. Si hablas demasiado rápido, das a entender que la gente no suele ponerte atención, y por eso tratas de tratas de terminar lo que tengas que decir antes de que dejen de escucharte los demás.
Friedrich Nietzsche



