Nuestra voz nos permite comunicarnos. Nos permite comunicar nuestras ideas, y sembrar ideas en la mente de los demás. Es un reflejo de lo que somos, y, a través de ese reflejo, podemos influir en los demás, inspirarlos, o dirigirlos.

Nuestra voz, nuestra forma de hablar, transmite mucho más que el simple significado de las palabras que estás pronunciando. Revela información vital sobre la clase de hombre que eres, tu estado de ánimo, tu manera de ver el mundo. Si hablas demasiado bajo, por ejemplo, evitarás que los demas puedan escucharte, y eso transmite ademas que no estás acostumbrado a que los demas te escuchen. Si hablas demasiado rápido, das a entender que la gente no suele ponerte atención, y por eso tratas de tratas de terminar lo que tengas que decir antes de que dejen de escucharte los demás.
Friedrich Nietzsche
1 – Habla más despacio.
Al hablar, hazlo pausadamente y sin acelerarte. Además de dar la impresión de que estás en control absoluto de tus ideas, esto te dará la ventaja de ganar un poco más de tiempo para elegir con cuidado tus palabras.
Tampoco hables demasiado despacio, no querrás que tus conversaciones parezcan un largo y aburrido monólogo de tu parte. Busca en Youtube entrevistas a actores o cantantes conocidos por su voz sensual. Notarás que todos ellos hablan un poco más despacio, como si no tuvieran ninguna prisa en el mundo.
Hablar más despacio hará que los que te escuchen se queden con la sensación de que llevan más tiempo prestándote atención. Esto no necesariamente es cierto. Puedes seleccionar palabras que transmitan tus ideas de forma más concisa, de forma que en realidad te tome aún menos tiempo expresar una idea. Pero hablar pausadamente, hará que tus palabras parezcan más profundas, lo que hara que sean percibidas como emanadas de una posición de más autoridad.

2 – Habla más grave.
Un tono de voz más bajo te hará más atractivo para las mujeres. No lo digo yo, lo dicen numerosos estudios científicos. (enlaces)
Esto se debe a que una voz más grave y ronca transmite características alfa primordiales, como autocontrol, fuerza (física y mental), o autoridad y dominio.
Evita hablar en tonos agudos o chillones. Elimina muletillas y expresiones que no tengan ningún significado en realidad. Respira hondo, jalando el aire usando tus músculos abdominales, y no los del pecho. Al hablar, empuja el aire hacia afuera con el diafragma, y deja que las palabras salgan de tu garganta, no de tu boca.
3 – Habla con emociones.
La voz humana tiene muchisimos matices. Además de comunicar nuestro estado de ánimo, podemos usarla para inspirar y provocar emociones en otras personas. Como ejemplos, podemos transmitir alegría, tranquilidad, enojo, calma, excitación, aceptación o desprecio únicamente con nuestra entonación, independientemente de las palabras que estemos pronunciando.

Toma como ejemplo una frase sencilla, como “estoy leyendo un artículo sobre la entonación vocal”. Pronunciando exactamente las mismas palabras, pero cambiando el tono, intensidad o timbre de voz, podemos cambiar por completo el mensaje que expresamos.
Tranquilidad – Tuviste un día pesado y recién te sentaste a descansar y leer un poco sobre los temas que te gustan.
Enojo – Tratas de leer con calma el artículo, pero alguien te interrumpe para preguntarte sobre algo que no te interesa.
Sensualidad – Lees esto en tu computadora portátil, y una chica se acerca a preguntarte qué haces.
Confusión – Te sorprendieron haciendo algo que no debías de estar haciendo, y tratas de ocultarlo usando este artículo como excusa.
Incredulidad – No te sientes muy seguro de que el contenido de este artículo sea lo que necesitas. ¿Estoy leyendo un artículo sobre la entonación vocal?.
Como puedes ver, usando exactamente las mismas palabras, el significado y utilidad de las mismas cambia por completo al darle una entonación distinta.
4 – Habla en sentido afirmativo.

Es decir, usando frases concretas, que tengan como objetivo transmitir tu opinión y encaminar la interacción en la dirección que tu esperas que tome, en lugar de estar “pescando”, esperando a que el resultado que tu deseas llegue por si solo.
Este es un punto difícil de explicar, así que te dejaré un ejemplo:
-Deseas llevar a una chica a una exposición de arte.
Malo: ¿Te gustaría venir conmigo a una exposición este miércoles?
Mejor: ¿Tienes libre el miércoles? Hay una exposición de arte a la que me gustaría que me acompañaras.
En el primer ejemplo, transmites inseguridad y dudas, no estás muy acostumbrado a salir con una chica, y para ti sería algo extraordinario que ella aceptara. En el segundo, expresas tu intenciones y tus deseos. Además, le das a entender que no te afecta si ella acepta o no, ya que tu planeas ir de todas formas, por lo que ella debería aprovechar la oportunidad pasar tiempo contigo.
Como puedes ver, no hay nada de malo en hacer preguntas (muchos “puas” de segunda creen que es un error pedirle a una mujer su opinión). Sin embargo, lo mejor es no terminar la línea con una pregunta, ya que para darle a algo el sentido de interrogación, necesitamos elevar nuestro tono de voz al final de la frase. Es mejor mantener un tono neutro o incluso imperativo al final de una frase, para evitar transmitir inseguridad, o una necesidad de recibir validación en su respuesta. (Asumiendo que ellas van a aceptar o respetar tus decisiones, en lugar de dejar que sean ellas las que decidan. Desde luego, ella es libre de ir o no ir contigo, pero eres tú quien la está guiando, y no al revés)
Por ejemplo:
-Deseas averiguar como pasó una chica el fin de semana.
Malo: ¡Hola! Tuve un fin de semana alocado, ¿qué tal estuvo el tuyo?
Mejor: Hey, ¿que tal? Mi fin de semana estuvo loquísimo, no te imaginas. Cuéntame qué tal estuvo el tuyo.
En el segundo ejemplo, por medio de tu tono de voz, estás intrigándola y picando su interés, para luego sutilmente plantar la orden de que sea ella quien te entretenga. (asumiendo el marco de que, si ella logra captar tu interés, quizá la premies contandole tu sobre tus aventuras)
¿Puedes ver la diferencia que hace el cambiar de lugar la pregunta? Estoy seguro que si…
Más información:
-La voz y sus razgos psicológicos
-Ejercicios para mejorar el tono de voz.



Muy buen post, el tono de voz ayuda muchísimo para transmitir la fuerza de nuestras ideas, me he dado cuenta de esto ya que por mi alergia hay veces en las que simplemente por las molestias en mi garganta, cambia mucho mi tono de voz, cuando pasa esto me doy cuenta que la gente no me presta mucha atención por que el tono de mi voz suena mas agudo, en cambio con mi voz normal cuando hablo pausado y grave tengo toda la atención.
¡Hey, qué onda!
Me gusto el articulo, tenlo por seguro que en mis proximos abordajes no olvidare estos consejos sobre la entoncion vocal.
DEA.