¿Cual es la diferencia entre el hombre superior y el resto de los hombres?
Muchos factores, como podrían ser su habilidad con las mujeres, liderazgo, madurez emocional, o su inteligencia social, podrían ser cruciales para desarrollarse como hombres, pero no son determinantes.
Entonces, ¿que es lo que todos los grandes hombres de la historia tienen en común? La respuesta, por increíble que suene, es el miedo.

O mejor dicho, su forma de enfrentar el miedo. El miedo es algo natural, es la manera que tiene nuestro cuerpo y mente de alertarnos, de mantenernos a salvo. Como una sombra, el miedo estará siempre ahi, nos seguirá a lo largo de nuestras vidas. El hombre superior se distingue del hombre común en su capacidad de enfrentar sus miedos, y de esta forma, superarlos.
Ante cualquier situación de riesgo, solo tenemos dos posibles respuestas, huir de ello, o plantarle frente. Por ejemplo, vemos una mujer atractiva y deseamos acercarnos a conocerla. Sin embargo, nuestro Ego, en su instinto por protegerse, activa nuestro miedo. ¿Cual es el riesgo? quizá ella te rechaze, o puede que, al acercarte, rompas alguna barrera social y esto traiga consecuencias.
¿Que es lo peor que puede pasar? En realidad, no hay ninguna consecuencia verdadera ante un rechazo. Tu vida sigue igual, y sigues siendo el mismo hombre que eras antes. Sin embargo, tu Ego podría resultar afectado. Un rechazo podría hacerte sentir menos, o incapaz, o servir para reforzar tus creencias limitantes, como “esta chica no se fijó en mi, por lo tanto ninguna chica se fijará en mi”. Para evitar este golpe, el Ego activa el miedo, para detenerte e impedir que hagas algo que podría dañarlo.
Pongamos por ejemplo a dos hombres, en igualdad de capacidades y circunstancias. Uno es torpe y tímido con las mujeres, el otro es audaz y decidido. ¿Cual es la diferencia entre ellos? Su manera de enfrentar su miedo.

Regresemos a la época en la que ambos entraban a la pubertad y empezaban a interesarse por las mujeres. El sujeto A se enamora de una bonita y coqueta compañera de clase, al igual que el sujeto B.
A la admira de lejos, soñando con ella, idealizandola, imaginando lo que sería ser su novio. Así pasan meses, incluso años, pero A nunca reúne el valor suficiente para decirle lo que siente, tiene miedo. Miedo a perderla, a ser rechazado, a descubrir que ella no es la mujer que el soñaba.
Y, si algúna vez llega a declararle sus sentimientos, ha pasado tanto tiempo que ella no siente lo mismo, ya que sabe que A no tuvo el valor de decírselo antes (la cobardía no es atractiva), además, se muestra tan nervioso y asustado que ella difícilmente podrá verlo con algo más que lástima. De esta forma, para cuando A llega a la edad adulta, ha tenido pocas experiencias con el sexo opuesto, y muy pocas de ellas han sido satisfactorias.
En cambio, B lo vé como un reto, y lo enfrenta. El siente el mismo miedo, pero hace algo al respecto. Se acerca a ella, le habla, bromea, busca la forma de llamar su atención. Y cuando siente que el momento es apropiado, le dice lo que siente. Ella se siente impresionada y halagada, y decide pasar más tiempo con el. “Darse una oportunidad” por decirlo de alguna manera. O quiza ella lo rechaze. Quizá no esté interesada, o el no sea lo que ella busca. En ambos casos, B ahora sabe un poco más. Su nueva relación le enseñará a comprender mejor a las mujeres, o su reciente rechazo le enseña un poco más sobre si mismo, sobre lo que atrae a las mujeres y lo que no, y busca inmediatamente la oportunidad de intentarlo de nuevo con otra chica.
Para cuando B llega a la edad adulta, habrá tenido muchos rechazos y malas momentos, pero tambien habrá tenido muchas relaciones satisfactorias, y bastante experiencia con las mujeres. El sabrá que el rechazo de una mujer no lo afecta. Que un trago amargo pasa pronto, y tiene la confianza y seguridad de que encontrará otra mujer que llene sus expectativas.

Quizá si en el pasado tus experiencias hubieran sido diferentes, hoy tu vida sería otra. Pero, no lo fueron, y no lo es. Sin embargo, puedes cambiar tu vida en el momento en que decidas. Tus miedos no te definen, es tu forma de enfrentarte a ellos lo que te hace ser lo que eres.
Una reacción, una conducta, una forma de ver la vida, no es algo que forme parte de ti. Es algo que tu elegiste, de forma activa o pasivamente, y por lo mismo es algo que puedes cambiar. Como cualquier otro comportamiento que tengas, puedes eliminarlo o detenerlo en el momento en que tu decidas.
Toma las riendas. Acepta el reto.

me encanto esta informacion….gracias
Excelente Post!!!
Todo lo dicho es la pura verdad, los felicito por escribir este tipo de artículos y de esta manera podernos hacer abrir los ojos ante una nueva realidad.
Mis felicitaciones nuevamente y gracias!
Te sirvio el cambio de ambito de trabajo…
Salu2
Así es Zéfiro, es la mejor decisión que he tomado en meses… Multiplicó mi productividad y creatividad, tengo más tiempo libre, y como extra, las chicas en esta zona están muy bien…
Cambiaste de trabajo bro?? excelente!!…yo ando en las mismas, y seguimos pendientes! ahhh! excelente aporte!
No, mi trabajo sigue siendo el mismo, simplemente cambié de oficina.
Me has ayudado a entender y hacer algo para convertirme en ese hombre que tanto deseo ser.
Los temas son interesntisimos , sigue asi men te lo agradezco.